Opinión

“EL CARTEL DE LA TOGA” ESTÁ VIGENTE Y SIGUE ACTIVO EN LA CORTE SUPREMA.

Por: Manuel Ruiz G.

La decisión de la Corte Suprema de Justicia, producida por intermedio de su sala especial de instrucción, de decretar medida de aseguramiento, consistente en detención domiciliaria contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, donde actuó como magistrado ponente el doctor, Cesar Reyes Madera, ha puesto en evidencia una serie de circunstancias que, a decir de los amigos del uribismo, ameritan y hacen necesaria y de forma urgente, la convocatoria a una asamblea nacional constituyente, para ponerle orden a la justicia politizada que opera en este país, amenazado por el comunismo destructor.

Se ha dicho por parte de muchos voceros de la opinión publica colombiana y de sus copartidarios que, esta medida de aseguramiento contra el doctor Uribe, es desproporcionada y no concita las realidades de un proceso, seguido a una persona que ha representado a Colombia dos veces en calidad de presidente de la república y que hoy se desempeña como senador de la república de Colombia.

También se ha dicho que no es razonable que, a una persona de estas características, que ha manejado tantos asuntos de gran responsabilidad para la sociedad y el país, tenga que ser vilipendiado hoy por la justicia, por delitos que son consecuencia de la declaración amañada y prefabricada de criminales confesos y condenados en varias ocasiones por falso testimonio, donde todavía no hay condena en firme para el investigado, que amerite un escarnio público como este.

En gracia de discusión y análisis, observemos en términos sencillos, cómo y por qué se debe decretar una medida de aseguramiento, en una investigación penal. Iniciamos diciendo que, Para que un juez de la república, en este caso unos magistrados de la Corte suprema de justicia, puedan decretar una medida de aseguramiento contra una o varias personas que estén siendo investigadas en materia penal, debe existir plena certeza y esa certeza debe estar debidamente probada en el proceso, de que existe o se da, una de las tres circunstancias o condiciones que exige y ordena la ley penal, como requisito de procedibilidad de la medida de aseguramiento, arts. 296 y 308 de la ley 906 de 2004 (código de procedimiento penal); esas tres condiciones son:

1 Que la medida de aseguramiento sea necesaria para evitar que el imputado obstruya el debido ejercicio de la justicia; 2- Que el imputado constituya un peligro para la seguridad de la sociedad o de la víctima y; 3- Que se considere la posibilidad de que el imputado no comparecerá al proceso o al cumplimiento de la sentencia.

Teniendo en cuenta lo anterior, podemos decir y afirmar que, Respecto al numeral 1°, lo que menos puede ocurrir por parte del expresidente Álvaro Uribe en este proceso, es que el expresidente pueda obstruir el debido ejercicio de la justicia, ya que el indiciado Álvaro Uribe, está siendo procesado por una de las instituciones de la justicia, en este caso, la Corte suprema de justicia, que le es hostil, adversa y enemiga, hace muchos años.

Esta condición de hostilidad, animadversión y enemistad, es Lo que NO le permite al expresidente Uribe, acceder a ella con el fin de manipular o entrabar su trámite; A más de esto, el señor Álvaro Uribe, no desempeña cargo público alguno desde donde pueda manipular o influenciar a la corte; En este caso concreto, sería ingenuo pensar que una corte enemiga, adversa y hostil a Álvaro Uribe Vélez, se va a dejar influenciar, manipular u obstruir su ejercicio y su accionar en materia judicial por Álvaro Uribe. Es ridículo e incoherente este argumento de la corte.

Respecto del requisito contenido en el numeral 2°, que se refiere a que el indiciado “sea un peligro para la sociedad”, es lo que menos probabilidades tiene de ser o de ocurrir; Resulta descabellado e irrespetuoso de parte de la Corte Suprema de Justicia, el hecho de actuar bajo el SUPUESTO de que, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, pueda ser un peligro para la sociedad. Es tan miope y carente de seriedad y objetividad esta visión y tesis de la corte, que parece que no supieran quien es su víctima en estos momentos.

Olvida la corte y tal vez en forma dolosa, que el procesado, Álvaro Uribe Vélez, Ha sido presidente de los colombianos en dos oportunidades, ganando cada una de esas elecciones en la primera vuelta (2002 y 2006), GRACIAS AL APRECIO, APOYO Y RESPALDO, que tiene en el seno de la sociedad colombiana el doctor Álvaro Uribe Vélez, Esa consideración, aprecio y apoyo, es suficiente para que bajo ninguna circunstancia se permita o acepte el “argumento” perverso de parte de la corte, de SUPONER que el doctor Álvaro Uribe, sea un peligro para la sociedad.

Le recordamos a la Corte Suprema de justicia, para su conocimiento y demás fines pertinentes, por si no lo sabía, o si lo sabía y lo omite en forma dolosa y perversa, que, El expresidente Uribe ha recibido el apoyo, aprecio y respaldo de la sociedad colombiana, a tal punto, que esa sociedad colombiana lo ha puesto a ganar todas las elecciones realizadas para presidente de la republica desde 2002 hasta la fecha.

Ganó en 2002 con su nombre como candidato presidencial; Ganó en 2006 para su reelección, Ganó en 2010 con santos, ganó en el 2014 primera vuelta con Oscar Iván Zuluaga, ganó en 2016 con el NO en el plebiscito y Ganó en 2018 con Iván Duque. Solo perdió en la segunda vuelta de 2014, porque se le robaron las elecciones, gracias a la artimaña utilizada por el nefasto Juan Manuel Santos, al introducir grandes capitales de Odebretch para comprar votos y la invención criminal del Hacker, Sepúlveda.

Si la sociedad colombiana cree, apoya y respalda incondicionalmente a Álvaro Uribe, debe ser por algo y en este caso no es más que, el bienestar inmenso que esa sociedad colombiana ha recibido de parte de Álvaro Uribe, en sus gestiones como presidente de los colombianos. Así las cosas, es canalla presumir que Álvaro Uribe Vélez, sea un peligro para la sociedad. Mucho menos, para la supuesta víctima, que siempre se ha victimizado en todos los eventos, Iván Cepeda y ahí sigue vivo.

No es de recibo, ni tiene asidero en la realidad, ni en la objetividad ni en la verdad, la tesis perversa de la Corte Suprema de Justicia Colombiana, de suponer o afirmar que Álvaro Uribe Vélez, sea un peligro para la sociedad; Antes por el contrario, Uribe, es la salvación y el muro de contención contra el comunismo nacional e internacional, que ya empezó a permear las instituciones en Colombia, tal como se observa en la Corte Suprema y  amenaza con destruir nuestra democracia; Creemos firmemente, que a eso es a lo que reacciona la corte, encarcelando sin soporte jurídico a su contradictor político, Álvaro Uribe Vélez.

En el mismo orden y refiriéndonos al requisito del numeral 3°, Consideramos que es lo más contraevidente que ha podido decir y afirmar la corte suprema de Justicia Colombiana, en su auto de encarcelamiento; Pretender tender un manto de duda sobre la posibilidad de que el expresidente Álvaro Uribe, pueda sustraerse o evadirse a la comparecencia ante los órganos de justicia, para atender este proceso, no solo es una falsedad tejida desde la justicia, Corte Suprema, sino que es el irrespeto más grande que pueda provenir de la corte suprema de justicia, hacia Uribe Vélez.

El expresidente Álvaro Uribe, ha concurrido y asistido a TODOS los llamados y citaciones que le ha hecho la justicia colombiana; siempre ha estado ahí, nunca se ha volado, ni se ha ocultado, nunca se ha evadido, ni se va a evadir, nunca ha salido huyendo, siempre ha estado ahí de frente y dando la cara. Antes, por el contrario, Que recuerde la corte que Álvaro Uribe, ha reclamado a la corte suprema, que lo escuche de forma anticipada en sus procesos y la corte es la que no accede a esas peticiones. Recordaran también, que Álvaro Uribe ha pedido inclusive, que se llame a unos testigos, para aportar a la justicia y LA CORTE NO HA QUERIDO OIRLO.

Así que, con respecto a los argumentos de la corte, que soportan la condición o requisito contenido en el numeral 3° del Código de procedimiento penal, es donde más desacertada esta la corte Suprema, en relación con la procedencia y justificación de una medida de aseguramiento contra Álvaro Uribe Vélez.

Está claro y muy claro, que Álvaro Uribe, no ofrece una sola posibilidad de no comparecencia al proceso y que, por esta vía, la de la no comparecencia, la medida de aseguramiento no era necesaria ni eficaz, porque no está evitando ni controlando nada; Solo es una invención de la Corte, bajo un criterio exageradamente subjetivo del magistrado Cesar Reyes, para “Justificar” su persecución a Uribe. Si Álvaro Uribe Vélez hubiese querido volarse o evadirse de la justicia, lo hubiese podido hacer, con toda facilidad y no lo hizo, a pesar de todo el tiempo que ha tenido y sin embargo, aquí esta dando la cara y enfrentando a sus enemigos.

Teniendo en cuenta el análisis que aquí hemos realizado, sobre los requisitos de procedibilidad de la medida de aseguramiento dictada por la corte suprema de justicia, contra Álvaro Uribe Vélez, forzoso es concluir en este caso que, La medida de aseguramiento que la Corte Suprema de Justicia le dicto al expresidente Álvaro Uribe, no cumple con los requisitos de procedibilidad que ordena del código de procedimiento penal en sus arts. 296 y 308 y que su implementación no es objetiva, adolece del principio de legalidad, no es pertinente, no es conducente y resulta superflua e inútil.

Esta medida de aseguramiento no cumple con ninguno de los requisitos que ordena la norma penal, ni surte eficacia para ninguno de los requisitos de procedibilidad, no era ni es necesaria y por lo tanto resulta exagerada, desproporcionada y poco razonable, en tratándose de un expresidente de Colombia y senador activo de la república.

Esta medida de aseguramiento solo resulta útil para la Corte Suprema, desde el punto de vista político, porque logra sacar del congreso por esta vía fraudulenta, a un senador de la república, al senador Álvaro Uribe Vélez, para debilitar una coalición política de gobierno y para desprestigiar a un ciudadano estimado y apreciado por la sociedad colombiana. Todo esto en detrimento del partido de gobierno y en beneficio de la bancada comunista y narcoterrorista de Colombia, lógicamente, con la aquiescencia y en contubernio con la corte suprema de justicia colombiana.

No es extraño que esto suceda, en momentos en que un magistrado de esta corte, Cesar Reyes Madera, que debió declararse impedido en este caso, por ser intimo amigo de la esposa del senador Iván cepeda, fue vinculado por ella a la USAID, donde fue su subalterno, es el que está conduciendo el proceso contra Álvaro Uribe Vélez y es precisamente quien elabora la ponencia de medida de aseguramiento contra su víctima, Álvaro Uribe Vélez. Eso estaba cantado; El magistrado Cesar Reyes, es ficha de Iván Cepeda en la Corte suprema y la decisión ahí no podía ser otra: cárcel para Uribe.

Todo lo anterior, nos pone en evidencia que, “El Cartel de la Toga” esta vigente y mas activo que nunca, en contra del Expresidente Álvaro Uribe, razón por la cual es necesario e indispensable, convocar a una asamblea nacional constituyente, que nos permita enderezar y poner en orden la corrupción, el activismo político y la persecución política que los magistrados de la corte suprema de justicia colombiana, están implementando en contra de dirigentes políticos de derecha y en favor de los dirigentes políticos de las izquierdas comunistas colombianas, instrumentalizando la justicia como instrumento de lucha, persecución y venganza.

Espere: “El Cartel de la Toga” …………. Segunda parte.

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One thought on ““EL CARTEL DE LA TOGA” ESTÁ VIGENTE Y SIGUE ACTIVO EN LA CORTE SUPREMA.

  1. Estoy totalmente de acuerdo con el artículo, es la realidad , el Dr Alvaro Uribe fue elegido democráticamente y el NO ganó el referendo y se pasaron por la faja el resultado. Los guerrilleros «senadores» y otros cargos no representan al pueblo colombiano, no fueron elegidos sino impuestos por unos miedosos que les creyeron, ellos son los que deben estar bajo arresto para que respondan por todos sus crímenes y secuestros etc y todo el daño hecho al país, que reparen a las víctimas y que respondan ante la justicia y paguen por todos sus delitos y que vayan a la cárcel que es lugar que les corresponde para que pueda haber PAZ verdadera no la falsa que estamos viviendo según el » acuerdo «.

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