El hastío de los medios
Opinión

El hastío de los medios de comunicación

La gente está hastiada de los medios parcializados, de los que sólo encuentran hablar para generar protagonismo, de los comunicadores hambrientos de mermelada, de la politiquería de los medios, de las narco-novelas, de los periodistas que publican y tienen que «despublicar» porque transcriben mal a propósito para hacer daño. La gente está cansada de todos los que a través de la prensa hablada o escrita tergiversan la información o la acomodan a su antojo según sus inclinaciones políticas o para dar gusto a quienes los contratan. 

Confieso que dejé de ver noticieros el día que Juan Manuel Santos fue elegido presidente.  Para nadie es un secreto la mermelada que se repartió en dicho gobierno y los medios no se escaparon. Era necesario un proceso de paz justificado y que llegara al mundo entero como fuera. Noticias Uno que salió del aire este año y CM& en cabeza de Yamit Amat, dieron todo el protagonismo que pudieron entrevistando a personajes como Jesús Santrich e Iván Márquez hoy prófugos de la justicia. Igual Revista Semana colocó a estos personajes en primera página como si fueran héroes a seguir.

Fue entonces cuando para estar informada, elegí ver solamente un noticiero al día; pero me empezaron a cansar porque en su afán de protagonismo solo mostraban lo malo. ¿A quién mataron, dónde robaron, las suciedades de algunos políticos, hasta el tráfico y el caos de Bogotá. A quién le interesa el trancón de la 26 en la capital si vive en Medellín, Cali, Barranquilla o cualquier otra ciudad? Eso lo deben pasar es por los noticieros regionales. Si mostraran también el lado amable de las cosas o le dieran más peso a lo positivo contribuirían a una verdadera paz.

Luego decidí informarme por medios digitales y solo leía lo que me interesaba. Realitys y series de TV no volví a ver. Para eso existen Netflix, Amazon Prime y YouTube entre otros.


Está tan hastiada la gente de los medios y periodistas, que han salido en las redes sociales un sin número de HT como: #NoLeoRevistaSemana, #NoOigoLaW, #VickyLaAtenida, #RetíreseDanielSamper, #ChaoCoronell, #CamilitaEstásPillada, etc. generados por hechos bochornoso como el ocurrido con la periodista Vicky Dávila cuando se enfureció y no guardó la compostura que requiere un profesional del medio o el de Daniel Samper publicando fotos de menores de edad y haciendo sus acostumbradas burlas grotescas.


Es hora de asumir la profesión como debe ser para ganarse el respeto y poder ser tomados en serio, además para que no desaparezcan. Los medios andan en crisis por la poca imparcialidad que tienen y han tenido que despedir personas para poder subsistir porque ya no los escuchan, no los ven o no los leen. Hace poco fue despedida  Catherine Juvinao de Caracol después de que sus dueños concluyeran que su presencia constituía un menoscabo para la marca. Igual la Revista Semana prescindió de los servicios de Daniel Coronell curiosamente a través de un mensaje de Wathsapp según comentó el periodista. El diario El Tiempo en dos ocasiones ha hecho despidos masivos entre los cuales se encontraba gente de mucha trayectoria.

Muchos extrañamos a Juan Gossaín, profesional sereno, educado y objetivo quien también reaccionó ante el episodio de Vicky Dávila. Claro que no todo es malo. Resalto actualmente la labor periodística de Juan Lozano, Claudia Gurisatti y todo su equipo periodístico. 

Los invito a que ayudemos a los medios y a los periodistas a crecer diciendo

#LoQueNoCompartoDeLosMediosEs

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14 thoughts on “El hastío de los medios de comunicación

  1. Hace mucha falta periodistas sin tendencias políticas y que sean objetivos, muy claro y contundente este documento. Felicitaciones

  2. De acuerdo, la noticia no debe tener color político, ni mucho menos tener precio, debe ser veraz y objetiva. Que sirva a toda la comunidad. Cada quien se hará su propia opinión.

  3. Señora Nora Tamayo. Buenas tardes. Qué buena su columna. Lo que usted describe es exactamente lo que nos pasa a la mayoría de colombianos. Yo era una persona que el día que no veía noticieros me acostaba indispuesto. No volví a ver noticieros de ninguna clase. Ahora me fastidian. Hasta los regionales se dañaron.

  4. Ser un periodista imparcial, que es lo ideal y lo que deberíamos recibir de los profesionales de la comunicación, es algo bien difícil de lograr. Supongo que ser ecuánime, equitativo, justo, objetivo y neutral lo enseña la academia, y podrían desarrollar o adquirir éstas virtudes en la práctica y en el ejercicio periodístico de acuerdo con su experiencia, conciencia, instinto e intuición para que sus lectores o audiencia formen sus opiniones libremente. Pero leyendo el artículo de la Señora Nora Tamayo (El hastío de los medios de comunicación), en el cual expone algunas razones que la motivaron para procurar ser una periodista imparcial, ya de entrada me señala e insinúa cierta preferencia política y sesgo periodístico de su parte.

    Le deseo, sinceramente, muchos éxitos en el logro de sus objetivos.

  5. Si es cierto, ya son pocos los periodistas imparciales que nos dan la noticia real, sin mermelada , apoliticas y sin venenos. Qué tristeza que los noticieros son datos amarillistas y llenos de violencia. No hay nada que enriquezca nuestras mentes y nos de conceptos claros sobre la realidad del mundo.

  6. Noticieros tan buen reputados como los de la BBC, tratan distanciar las opiniones y tendencias políticas que naturalmente pueden tener sus periodistas, haciendo énfasis en informar los hechos, no sus opiniones, desde distintos ángulos, para que la gente se pueda hacer sus propias opiniones. Aunque eso no es fácil y a veces no se da, es la objetividad periodistica. Para nada es que el periodista venda al público su propia opinión, a veces contaminada con dinero de sus patrocinadores.

  7. Igualmente desde el 2014 qué farc-santos se robó la segunda elección, cuando nuestro presidente iba a ser el doctor Oscar Iván Zuluaga, no veo noticias, de ahí para acá todo ha sido un desastre con la falsa paz de Santos además, la guerra contra el presidente Álvaro Uribe con todos los en mermeladas que se le voltearon, de ahí para acá no veo ningún noticiero ni regional siquiera, tengo mi forma muy personal de documentarme, estar al día sin sobresaltarme y sin que me duela el estómago. Solamente mirando la caterva de maleantes que están en el congreso todos esos babosos izquierdistas nada más que ultrajando, insultando y desbaratando el país y lo peor pagados con nuestros bolsillos, se me revuelve el hígado.

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