Efraín Negrette
Opinión

¿Que por qué soy URIBISTA?

Por Efraín Negrette

Hoy día ser “políticamente correcto” es lo que la mayoría de políticos, jueces, magistrados, periodistas, profesores, actores y demás personajes de la vida pública buscan desesperadamente ser, así es, ser aprobados por “las mayorías” de jóvenes que actualmente han sido criados sin ningún tipo de autoridad y enseñándoles todo tipo de anti-valores.

Desde los colegios, muchos profesores, agremiados en FECODE, se han dado a la tarea de enseñarles a los pupilos desde muy temprana edad y hasta el período universitario, todo un dossier de “medias verdades”, entre ellas les enseñan una inmensa lista de derechos, pero se les “olvida” mostrarle la otra cara de la moneda, que todo ciudadano además de derechos, tenemos igualmente una larga lista de deberes. Mis derechos terminan donde comienzan los derechos de los demás. Esa regla funciona como reguladora, quiere decir que utilices tus derechos sin limitar los derechos de otros.

Pasaron esos buenos tiempos en los que corregir a un niño era hacer una gran contribución patriótica a la sociedad, hoy por hoy lo han hecho catalogar como un delito, con el argumento paladino que le puedes generar un trauma y además le estarías vulnerando el derecho al libre desarrollo de la personalidad.

Hemos llegado a tal punto de degradación de nuestra sociedad, que los mismos niños ante una corrección de parte de sus padres por su mala conducta, amenazan con denunciar ante el Instituto de Bienestar Familiar para que dicha entidad proteja sus “derechos” y castiguen al padre que corrige. Casos hay muchos y como arroz, ya todos sabemos cómo será el veredicto que tomará el funcionario “progre” encargado, lo más seguro será una resolución de castigo; pero, ¡oh sorpresa! no para corregir al joven sino para castigar al padre de familia.

Por otro lado, una de las primeras decisiones del gobierno del presidente Iván Duque fue atacar el porte de la dosis mínima, que la mayoría sabemos el daño que ocasiona el consumo de drogas a nuestra sociedad, como lo había prometido en la campaña presidencial, para lo cual lo elegimos. Así lo hizo mediante el decreto 1844 del 2018, en el que se establecía la facultad de la Policía para confiscar y destruir estas dosis después de mediar proceso verbal con el portador.

El fallo “políticamente correcto” del Consejo de Estado, mediante el cual se pronunció sobre el decreto presidencial y condicionó cuándo será válido que la Policía efectivamente decomise la dosis mínima. El alto tribunal falló en respuesta a dos demandas de nulidad, presentadas por la congresista del partido verde Katherine Miranda y por el abogado Andrés Felipe Yepes Guzmán.

“Hay que tener en cuenta que el uso de sustancias psicoactivas “pertenece a la esfera privada del consumidor”, pero al mismo tiempo, esta persona debe respetar los derechos ajenos y el orden público”.

“Paradójicamente, pareciera que la justicia se está poniendo del lado de los delincuentes” Álvaro Gómez Hurtado.

Por los lados de la iniciativa, inversión y propiedad privada la cosa no está mejor, han creado la narrativa que el empresario es un “explotador desalmado” al cual lo “políticamente correcto”, es castigarlo con altos impuestos. Ha sido visible, evidente y reiterado, ver cómo atacan a los ricos y personas naturales y organizaciones empresariales, que lo que verdaderamente saben hacer es generar empleos, impuestos y ponen a funcionar a nuestra Nación.

El hecho que Ardila Lule, Los Santodomingo, Sarmiento Angulo, Mario Hernández, Arturo Calle, entre otros, sean exitosos, producto de toda una vida disciplinada dedicada al trabajo, sin gastar más de lo que producen, ahorrando, y todo el sacrificio que conlleva levantar una empresa, sin esperar nada regalado o gratis, los tiene perturbados; así es, la izquierda cual “Robin Hood” ha vendido la idea que “Ser Rico Es Malo”, como lo sentenció con su máxima, el comandante eterno Hugo Chávez Frías (Q.E.P.D.), por lo cual todo lo que tienen los ricos debe ser expropiado y repartido a los pobres. El gobernante que así lo haga será aplaudido por ese público construido, lleno de anti-valores.

Colombia necesita muchos más Ardilas Lules, Sarmiento Angulos, Mario Hernández, Arturo Calle, Sindicatos antioqueños que generen riqueza, más y mejores empleos y muchos menos Petros, Cepedas, Fedode y Santos generadors de odios de clases y pobreza.

Mientras tanto, esos anti-líderes que se han sintonizado con esa audiencia sedienta de sangre en la arena, con un lenguaje de odio, han capitalizado la frustración, la envidia, el odio de clases, el resentimiento, la pereza, la avaricia, la codicia, entre otros males y han reunido como un rebaño a una gran cantidad de personas con perfiles similares, que sin ser mayoría, ya hacen mucho daño a la sociedad.

En cada país hay de esos especímenes y sus respectivos “líderes”, por los lados de Venezuela nos encontramos a Hugo Chávez Frías, que llegó a la presidencia de ese otrora rico país, con un discurso dirigido a los “pobres” (siendo El mismo pobre), a los desvalidos, a los “débiles”; pero, para nadie es un secreto que a los pobres del hermano pueblo venezolano, los multiplicó inversamente proporcional al crecimiento exagerado de sus riquezas personales y familiares.

En Colombia tenemos a nuestro propio Hugo Chávez criollo, con privilegios inimaginables, vive en su propia mansión de más de 1 millón de dólares americanos, usa Ferragamos, viaja en avión en primera clase, tiene patente de Corso para cualquier delito que cometa, ha sido el único político de la historia contemporánea de Colombia pillado recibiendo fajos de billetes en efectivo en bolsas plásticas en medio de la penumbra, pero como su discurso es en “favor de los pobres” entonces la justicia lo proteja.

“No se puede repartir pobreza, hay que repartir riqueza” Álvaro Gómez Hurtado.

Quitarle a los “ricos” para repartirlo a los “pobres” es un discurso muy romántico y cautiva a ese target al cual está dirigido, esos “cieguidores” de estos caudillos luchan a brazo partido y están dispuestos, literalmente, a todo con el fin de recibir su recompensa: “cuando expropien esa hacienda ganadera nos la van a repartir”, “ese ingenio azucarero lo van a repartir entre los pobres”, “Cuando ganemos la presidencia me nombrarán Ministro de Educación y habrá educación “GRATIS” para todos”, “en la sociedad colombiana hay mucha desigualdad tenemos que quitarle al terrateniente esa hato ganadero y darlo a los campesinos”.

El único político en Colombia que se ha enfrentado vehemente a la conquista absoluta del poder por esos “políticamente correctos” ha sido el presidente Álvaro Uribe Vélez, un prócer de nuestra Patria, a quien Dios nos regaló para que corrigiera el rumbo de nuestra Nación, ha sido un verdadero muro de contención contra las pretensiones de la izquierda de llenar de anti-valores a nuestra sociedad.

Por todos es conocida la lucha contra el narcoterrorismo liderada por el Gran colombiano, acabó con los grupos paramilitares; en 2010 dejó la economía colombiana creciendo por encima del 6%, triplicó la clase media, cuando en el año 2002 había recibido a nuestra patria como un país inviable política y económicamente.

Me identifico plenamente con la gesta libertadora del hoy senador Álvaro Uribe Vélez, sus luchas e ideales son las misma por las que día a día lucho a brazo partido sin importar las amenazas, burlas amedrentamiento y quienes me descalifican, por decirle bueno a lo bueno y malo a lo malo, como debe ser.

Pero en que mente sana puede caber que el aborto debe legalizarse, que el hombre solo es hombre cuando decide serlo y así  una mujer es mujer cuando así lo decide, desconociendo el diseño divido de nuestro Creador: Varón y hembra los creó. Los bendijo.

Al igual que Álvaro Uribe Vélez, rechazo enseñar la ideología de género a una criatura que aún no tiene conciencia ni ha aprendido cuales son sus deberes y buenos modales; no puedo apoyar y rechazo categóricamente la legalización de las drogas por el daño comprobado que provoca a nuestras juventudes.

De Álvaro Uribe Vélez he aprendido el valor de trabajar, defender la iniciativa, propiedad e inversión privada, que son los elementos que realmente generan riqueza a una sociedad.

No hay muchos líderes por estos tiempos que nos enseñen a amar y defender nuestras instituciones: Policía, Fuerzas Militares, Fuerza Aérea y la Marina.

Acabó con el despilfarro y la corrupción de entidades como el Seguro Social, Telecom, Puertos de Colombia entre otros, cuando nadie se atrevía a coger ese toro por los cachos, se enfrentó a todos esos sindicatos, cuyos líderes disfrutaban de altísimos y singulares privilegios a costa del erario, si de nuestro dinero.

Defender la patria, respetar y lucir con dignidad nuestros símbolos patrios; qué orgulloso me siento de izar el tricolor patrio, entonar el himno Nacional, portar nuestro escudo; son valores aprendidos del Libertador Álvaro Uribe.

A los empresarios y a la iniciativa privada en general tenemos que apoyarla, bajar los impuestos y el IVA, generar las condiciones para que llegue la inversión y lograr más y mejores empleos, hacr lo contrario es llevar nuestra sociedad al despeñadero.

Defender y respetar nuestras leyes son valores superiores, propender para que el Estado defienda nuestra vida, bienes y honra ha sido toda una gesta libertaria que a muchos molesta, pero eso es lo correcto y eso mismo hago.

No puede ser correcto, generar caos y al vandalismo cuando NO estás de acuerdo con algo, destruir los bienes públicos y privados es un delito lo cual merece castigo y todo el peso de la Ley, lo correcto es utilizar los medios legales y constitucionales con los que contamos en nuestra república para construir sociedad.

Ser uribista significa defender la libertad religiosa, defender a la familia constituida por papá y mamá, defender la seguridad y confianza inversionista, enseñar principios y valores, enseñar a nuestros jóvenes que las ganas de tener relaciones sexuales deben guardarlas para el matrimonio, estar convencido que a esta patria hay que quererla y nos tenemos que hacer moler por Colombia.

Mi eslogan es y seguirá diendo: #ManoFirmeCorazónGrande

Quiero Compartir Esto
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *