Opinión

Revocatoria de mandato

Por Rafael Nieto Loaiza

El año empezó con la puesta en marcha de procesos de revocatoria de los mandatos de un par de docenas de alcaldes en todo el país. No sobra recordar que no todas las autoridades elegidas por voto popular pueden ser revocadas. La figura solo cabe contra alcaldes y gobernadores y no contra los congresistas, diputados o concejales o el Presidente de la República. 

La revocatoria no es tarea sencilla. De los cerca de dos centenares de procesos intentados, apenas una docena ha conseguido llegar a las urnas y solo uno obtuvo la votación suficiente para revocar al alcalde, el de Tasco, Boyacá, en el 2018. Entre los varios que se intentarán este año hay tres muy importantes, en Cúcuta, Medellín y Bogotá. 

Aunque sin duda difícil, el que más probabilidades de éxito tiene es el de Medellín. Quintero alcanzó la alcaldía porque, en contra de los acuerdos que se habían alcanzado, uno de los candidatos que iba muy atrás en las encuestas no se retiró de la contienda y se dividieron los votos que le habrían dado el triunfo a Alfredo Ramos que, por cierto, está haciendo una formidable tarea de control político en el Concejo de la ciudad. Por la mitad se coló Quintero. Algo parecido sucedió en Bogotá y en Cali, aunque en esas capitales no hubo pacto incumplido. Las tres experiencias dejan una lección para las elecciones del 2022: si los votos del centro a la derecha se fragmentan, si se canibalizan entre ellos, a la segunda vuelta solo llegarán los candidatos de la izquierda y la centro izquierda, dejando la elección entre lo peor y lo menos malo. La coalición entre los que defendemos la democracia, las libertades y la economía de mercado, a la que he llamado la gran alianza republicana, es condición más que necesaria indispensable para garantizar que Colombia no se desbarranque.

Quintero es vulnerable porque es una impostura y porque los medellinenses parecen haberse dado cuenta de su error y de la importancia estratégica de defender su ciudad de la debacle a la que la izquierda quiere llevarla. El Alcalde se presentó como independiente, de centro y comprometido en la lucha contra la corrupción y, como era inevitable, terminó probando su sesgo petrista y que su agenda tenía como objetivo romper la institucionalidad de la ciudad, en particular los espacios de colaboración y articulación entre el empresariado y la administración pública.

De paso, se conocen los nombramientos de parientes y amigotes y hay serias evidencias de maniobras dirigidas a descalificar empresas que han probado servir con calidad a la ciudad para favorecer nuevos contratistas cercanos al Alcalde, algunos de los cuales no son siquiera antioqueños. Especial cuidado hay que tener ahora con los programas de atención infantil, a los que les cambiaron las reglas de contratación para descalificar antiguos contratistas y ayudar a los de Quintero.

Mientras tanto, el Alcalde, que empieza a asustarse con el movimiento de revocatoria, presiona a los gremios y mueve sus fichas. Las últimas jugadas, sin embargo, le han salido muy mal. La inscripción del director de Fenalco Antioquia para que hablara a su favor en la audiencia inicial del proceso resultó con un escándalo que, tras las mentiras del Director, solo pudo zanjarse con su renuncia. Ahí perdió un aliado. 

Y con las reacciones a un trino en el que nombraba distintos gremios consiguió que, por un lado, nos enteráramos de que la Alcaldía, en una actuación con visos extorsivos, llamó a los gremios para que firmaran una carta de apoyo a Quintero y, por el otro, que algunos de las asociaciones empresariales salieran a aclarar que no asumirían posición en relación con la revocatoria.

La presión fracasó. Los gremios se negaron a firmar la carta que les exigían. Y las aclaraciones fortalecen la revocatoria. Yo, sin embargo, discrepo de la “neutralidad” que alegaron algunos de los gremios. Es no solo entendible sino necesaria cierta prudencia. Pero no se puede ser neutral cuando lo que está en juego es la defensa de sus asociados y sus intereses, el buen futuro de la ciudad y el bienestar de sus habitantes. 

Los empresarios son sujetos políticos, ciudadanos, y con lo que está en juego en Medellín, y en el 2022 en Colombia, su responsabilidad ya no puede limitarse a la social corporativa y a la sostenibilidad ambiental. Hay una responsabilidad política, la de defender democracia, libertades y economía de mercado, que son las que permiten a los empresarios desarrollar sus actividades y ser exitosos. Deben asumirla. 

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15 thoughts on “Revocatoria de mandato

  1. No queremos el comunismo en nuestra ciudad
    Queremos que Antioquia progrese cada día más
    Y que tenga un alcalde que cada día nos demuestre El Progreso en nuestra ciudad
    Y trabaje con los empresarios a favor de la ciudad

  2. Estos populistas izquierdistas no tienen cabida en Colombia y menos en nuestra pujante Antioquia ,que se vayan para Cuba y Venezuela

  3. Lo que está defendiendo Nieto son las componendas políticas, los contratos del PAE y los negocios para los amigos de siempre. A los ‘dirigentes’ que toda la vida han abusado del erario de Medellín, les talla la presencia de un alcalde nuevo e independiente, como Quintero.

    1. » a los dirigentes que toda la vida han abusado del erario de Medellín» … Si se compagina este comentario con los reconocimientos internacionales que ha recibido Medellín?
      Ciudad pujante, resiliente, innovadora, emprendedora, de gente trabajadora, amable y servicial ????
      Quintero llegó con el cuento que a Medellín se la estaban robando sus dirigentes empresariales del GEA, para seguir desprestigiando al uribismo, ignorando que los empresarios uribistas no son tantos, pero era muy clara su consigna: fracturar la relación constructiva entre los Paisas y sus dirigentes empresariales, para sacar réditos políticos a favor de la izquierda.

      1. Sí señor. Quintero desune y ataca.
        Los empresarios antioqueños merecen respeto por sus logros y su decidido aporte al progreso de la ciudad. FUERA QUINTERO! ES IRRESPETUOSO Y SOLAPADO. Así no somos los paisas!

    2. Carlos, los empresarios no han abusado del erario, han trabajado por y para la ciudad, generan empleos que es lo que necesitamos los que no somos emprendedores, ahora los contratos son para los amigos de Quintero

  4. El problema de que los «universitarios» voten, no es el primer gobierno que se nos viene de este corte, el gusanito de la «social democracia» ya está en los jóvenes que cada día quieren todo sin esfuerzo y esas son cosas que políticos como «pinturita» saben capitalizar, miremos no más como fue y colgó una pancarta en un barrio popular diciendo que no subiría los servicios públicos, lo que se viene es grave, muy grave en el año 2022.

  5. Fuera Quintero de la alcaldía, una persona que no respeta las empresas no puede gobernar una ciudad que siempre ha sido industrial y que siempre ha trabajado de la mano con los empresarios que son los que dan empleo, pero el nombre de «gran alianza republicana» me parece nefasto aquí lo que se está defendiendo es la democracia.

  6. Hay que tener valor civil y claridad política para enfrentar la demagogia, el nepotismo y la feria de contratos que Quintero esta entregando a sus áulicos seguidores, sin cumplir con los requisitos; no se puede permitir que maneje a EPM como una bolsa de empleo para cumplir con compromisos politiqueros de sus apoyos bogotanos, conjuntamente con su vasallo Alvaro Guillermo, que es incapaz de sugerir líneas de trabajo en EPM, diferentes a las propuestas por el dictador de barrio, que es una decepción ideológica y como gestor en programas administrativos es un fraude público, no tiene el talante para dirigir y lograr resultados. puesto que es un corrupto petrista, hábil en distorsionar la realidad, con publicidad engañosa, que esta consumiendo a nuestra ciudad.

  7. La revocatoria esta dirigida por el centro Democrático, ya que su delfín Ramos perdió con Quintero y eso no lo han podido superar que hasta revocatoria se inventaron.

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